La UEFA nombra al Santiago Bernabéu como ejemplo de seguridad
El estadio Santiago Bernabéu no deja indiferente a nadie. Ni siquiera a la UEFA. En el último consejo sobre seguridad del organismo europeo de fútbol, el estadio madridista se exhibió como ejemplo a seguir, tanto en materia de seguridad, como en el comportamiento ejemplar de su afición. En los últimos diez años, el “coliseo blanco” no ha recibido una sola sanción, y está considerado como uno de los recintos deportivos más seguros del mundo. Un lugar ideal donde tienen cabida todos los sectores de la sociedad y de todas las edades, siendo un ejemplo de convivencia e integración en torno al sentimiento que engloba el escudo del Real Madrid.
No caben excusas para acudir al fútbol. El estadio Santiago Bernabéu, durante los últimos años, se ha erigido como estandarte de la seguridad en recintos deportivos. Al menos, así lo ha considerado la UEFA recientemente, situando al estadio como un ejemplo de seguridad y buen ambiente durante los 90 minutos de cada encuentro. Y es que el Santiago Bernabéu, lejos de los 22 hombres que saltan al campo en cada partido, se encuentra rodeado, cada día, de todas las personas que hacen posible esta realidad gracias a su trabajo.
Un trabajo diario que conlleva la colaboración de los servicios del club en completa armonía con la Delegación del Gobierno de Madrid, y la Policía Nacional y Municipal. Durante los 15 días previos a la celebración del encuentro, comienzan los preparativos para que la cita se dé con total normalidad. En distintas reuniones, se sientan las bases de actuación junto a las fuerzas policiales. Todos los dispositivos de seguridad tienen una base en común, a partir de ahí cada partido se convierte en un tablero distinto.

A cuatro días de la cita el trabajo es frenético. 245 cámaras situadas en el interior del estadio por los organismos oficiales, se unen a las 250 más que el club tiene situadas y cuya señal recibe la UCI (Control de calidad interno), que es el cerebro y mando del Santiago Bernabéu y que posee la máxima tecnología aplicable a un campo de fútbol. Desde allí se controla todo: Cámaras, focos, megafonía, tornos… Todo ello al servicio de un trabajo cuya premisa básica es la prevención del intento y no la frustración del hecho.

Es, precisamente ahí, cuando se recogen los frutos de un arduo trabajo de dos semanas. 250 policías nacionales y 80 policías municipales trabajando conjuntamente con el Club, 210 vigilantes de seguridad y 500 “stewart” (un cuerpo especialmente dedicado a la prevención) velan para que el día de partido sea recordado, únicamente, por lo que ocurra en el terreno de juego. Se es especialmente cauteloso con la hinchada visitante, manteniendo un control exclusivo desde su llegada al aeropuerto. Desde allí se le trasporta y escolta hasta el estadio. Una vez en el campo dispondrán de todos los elementos del estadio exclusivamente para ellos: aparcamiento, cafeterías, cuartos de baño…
Este tipo de medidas son aplicadas casi siempre de forma similar. Lejos de lo que pueda pensarse, las grandes citas acarrean menores dificultades que otras “a priori”, menos explosivas. Como ejemplo: en los últimos encuentros frente al Barcelona no se ha registrado ningún incidente ya que, es precisamente aquí, donde la afición está más concienciada en tener un comportamiento ejemplar, ya que han de servir de ejemplo al mundo entero.
Una vez en el campo, se tiene una especial cautela con los elementos que se introducen. Lejos quedaron viejas prácticas y resulta inusual tener que requisar algún tipo de objeto contundente, sin embargo, se impide el acceso con envases de capacidad superior a un litro y, aquellos que son menores, se les despoja del tapón para evitar la tentación de ser proyectadas al terreno de juego. También se impide el paso con banderas que porten un mástil, por lo que se requisan a la entrada para mayor seguridad.
Coincidiendo con la entrada de los espectadores en el terreno de juego, los tornos entran en funcionamiento. Mediante los beneficios de la electrónica, leerán cada una de las entradas para evitar posibles falsificaciones. Además, se podrán registrar, incluso, las salidas al exterior, pudiendo salir del estadio eso sí, en sólo una ocasión, para posteriormente poder volver a entrar sin ninguna dificultad. Esto impide que haya intentos de acceder al estadio sin poseer entrada al espectáculo. En caso de evacuación inmediata del recinto (como se hizo ejemplarmente en 2005 ante la Real Sociedad), los tornos se bajarán automáticamente desde la UCI, o manualmente si la ocasión lo requiriese. Precisamente, la evacuación de todo el estadio aquel día de diciembre, desalojando a más de 75.000 personas en tan sólo 7 minutos, es uno de los más claros ejemplos de la concienciación que existe en materia de seguridad.
Todas estas medidas no son más que un instrumento facilitador del club blanco para con sus seguidores, que son los mayores artífices de este buen hacer y compromiso con la seguridad. Su comportamiento es, sin duda alguna, uno de los pilares de la seguridad en el campo. Su unión y colaboración con el Club y los servicios oficiales es siempre exquisita y todos los sectores de la grada, desde los más veteranos a los más jóvenes, han sabido entender la filosofía que trata de difundir el club de “no violencia” y hermandad. Según los datos manejados por el Real Madrid, cada vez son más las mujeres y los niños que acuden cada domingo al Bernabéu, lo que es clara muestra del clima de confianza de los aficionados blancos a acudir a cada cita de su equipo con total seguridad.
Javier Coloma www.realmadrid.com